jueves, 9 de enero de 2014

Vida nueva

Sé a qué te refieres. Se empeñan en decir que todo es nuevo, que ese cuatro pendiente en los escaparates significa algo, que el trece –y su presunta mala suerte– se liquida ahora en los centros comerciales a precio de saldo, que todo es distinto porque todo es nuevo. Sin embargo. Las cañerías siguen enturbiándose si hay obras en la calle, y los grifos gotean igual que antes, igual que en diciembre. Tú también eres igual –te repites– y nada de lo que debiera cambiar ha cambiado. Tampoco nada de lo que temes que cambie ha cambiado. ¿Qué importan entonces las fechas? ¿Por qué nos ordenan, si nuestra intención es ordenarlas? Cómo fiarse del reloj si cada vez que lo miras señala una cosa distinta, dijo aquél. También los espejos se mecen en la indecisión de nuestros propios miedos, también hay quien dice que son poco fiables. Sé muy bien a qué te refieres. Y tal vez dos pupilas humanas no sean más precisas que dos manecillas, pero es el tiempo que contienes en tus ojos el que me rige.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.