domingo, 10 de noviembre de 2013

Con un ramito de violines

Así me imagino ahora a los pies de tu bahía. Con un ramito de violines entre las tumbas del Cementerio de los ingleses. He bajado desde lo alto del Gibralfaro con mis chanclas -made in china- desportilladas. Y ha nevado tanto para que Vallejo duerma que las gaviotas de la Malagueta parecen confusas. Pero esta vez yo no me acuclillo ante los restos de Larra, sino ante los de Guillén. No traje flores. Y soy yo quien se siente entonces desnudo, en los huesos. El olor a mar, y una mano amante me rescatan. Atrás dejo la verja, pero pienso regresar a la noche. Con ese ramito de violines. Como dijera Brecht, hay muchas maneras de vivir a un hombre.

Málaga, septiembre de 2013

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